10 de agosto de 2010

Encuentros Sagrados


“Nos hemos detenido momentáneamente para encontrarnos unos a otros, para conocernos, amarnos y compartir. Este es un momento precioso, pero transitorio. Es un pequeño paréntesis en la eternidad. Si compartimos con cariño, alegría y amor, crearemos abundancia y alegría en todos. Entonces este momento habrá valido la pena.”

En ocasiones vivimos preocupados por la duración en el tiempo de una relación, ¿estaremos juntos toda la vida? ¿Y si me deja de amar? ¿Estaré tomando la decisión correcta? ¿Realmente es él o ella la adecuada? ¿Si le demuestro mi amor me considerará débil? ¿Me traicionará?... en esto perdemos gran parte de nuestra vida y vamos llenando “el campo de minas”, que termina explotando en nuestra cara al menor movimiento; abrimos la puerta a temores e inseguridades innecesarias… cuando lo único real es que sólo estamos en este instante presente… suspendidos en el espacio…


No logramos darnos cuenta de que al estar angustiados por lo que sucederá a futuro… nos perdemos del maravilloso presente, en el cual cada día se me presenta la oportunidad de dar muestras de cariño , de amor, de devoción y de entrega absoluta a ese ser que el universo colocó en mi camino como respuestas a las peticiones de mi ser… esa persona tiene todo lo perfecto para mí en este momento… al darme cuenta de que en la medida que yo me entregue más, que tenga el deseo de Dar todo lo mejor de mí… en esa medida toda sensación de miedo (que no es más que una falta de amor) desaparece al instante

Las relaciones se presentan en nuestra vida como oportunidades para ejercer nuestra divinidad al ser capaces de olvidarnos de nuestra individualidad, para pensar en “otro” como parte de nosotros y en la medida que aprendemos a desprendernos de nuestros deseos “de recibir, de ser amados”… en esa misma medida vamos percibiendo el “futuro” como algo ilusorio… porque voy estando consciente del instante donde el universo entero se detiene para que yo tenga esta mágica experiencia de vida, para que manifieste mi capacidad de amar… para que mi esencia se exprese en plenitud.

Por experiencia sé que no es sencillo, debido a que tenemos una serie de creencias limitantes que nos hacen ser esclavos del tiempo y en consecuencia huimos de este “instante”… sin embargo se que es posible liberarnos de estas pesadas cadenas, para volar cuales mariposas… con nuestras alas del coraje… en los momentos que estoy totalmente presente en mis relaciones, en esos momentos ocurre el milagro de parecer “que el tiempo se detiene”… imagina el vivir constantemente en ese estado… eso es despertar del sueño… de la muerte… realmente lo único real es tu esencia inmortal y por ende de lo infinito del amor… este prevalece a través del tiempo del espacio… al enfocarnos en ello… sólo queda el fuego de nuestro corazón que arde como una llama viva de rendición… y es infinita…

El procurar que nuestra vida sea un canto de alabanza y de honra a cada ser viviente, no es más que un regalo para nosotros mismoses descubrir la belleza del amor… es descubrir tu propia belleza… es rendirte a tu Dios interno y permitir que todo el Universo sea a través de tu dicha… no te detengas ante los detalles, ofrenda cada día de tu vida a gestos amorosos, a palabras dulces, a miradas calidas, a desechar toda creencia de “separación”… vive para amarsin importar a dónde te lleve el perderte a ti mismo… tal vez sólo así encontraremos lo que verdaderamente somos…

Con amor…Luz.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

"El hombre es milagroso en cuanto que puede transformar su pasado. Algunos dicen “no se ocupen del pasado que el pasado ya no existe”, pero el pasado está vivo, presente, doloroso, en cada una de nuestras células, frecuentemente, produciendo enfermedades. El problema del pasado es simplemente que haya pasado, que lo dejemos atrás como una estatua congelada. Pero al pasado hay que hacerlo presente vivo para transformar su historia, para leerlo en otro código, para interpretarlo en el código del amor; y cuando interpretamos el pasado en el código del amor, nuestras heridas de la infancia se sanan. ..."


EL HOMBRE PUEDE TRANSFORMAR SU PASADO

(extracto)
JORGE CARVAJAL POSADA

Luz Rodríguez dijo...

Del pasado tomamos el impulso de vida...sólo reconociendo y horando de donde venimos... podemos SER en plenitud... Gracias!

Con amor...Luz

Anónimo dijo...

vive el instante! gracias Dios!